Cambiar un caucho suele ser un tema de preocupación para muchas mujeres que piensan que necesitan de mucha fuerza para hacerlo, pero en realidad requiere más de un asunto de práctica.
Sigue estos pasos y no te quedarás en ninguna parte por un caucho desinflado:
- Debes disponer de un gato hidráulico, una llave de cruz y un caucho de repuesto calibrado con las libras de aire que requiera tu vehículo -igual puedes completarlo luego de cambiarlo.
- Apoya el gato en la viga de la carrocería de tu vehículo. Este apoyo permitirá el empuje del caucho fuera del rin. Saca la tapita plástica de este.
- Procede a elevar tu carro ya sea haciendo presión con el pie o dándole vueltas a la manija, depende del modelo del gato.
- Una vez levantado, de manera segura, procede a soltar las tuercas del caucho con la llave.
- Una vez suelto, retíralo y coloca el neumático nuevo.
- Dale vueltas a las tuercas, y asegúrate de que quede bien sujeto. Cerciórate de que el lado en donde se encuentra el gusanillo, quede disponible para poder llenarlo una vez colocado.
- Cólocale la tapita de plástico que lo recubre, en el caso de que el modelo la incluya.
- Guarda el caucho dañado en donde se encontraba el de repuesto y fíjalo bien. De modo que puedas llevarlo a reparar o lo deseches en un lugar seguro.