1. Mezcla en un recipiente el jugo de limón, la menta y la miel.
2. Corta las pechugas por la mitad y cúbrelas con la mezcla anterior. Deja marinar como mínimo por media hora.
3. Retira el pollo de la marinada y cocina a la parrilla, dale vueltas mezclando con la mezcla una vez más para terminar de fijar el sabor.
4. A parte, mezcla los ingredientes de la salda hasta obtener consistencia homogénea.
5. Cuando esté cocido el pollo, retira y sirve en platos, vierte por encima la salsa recién preparada. ¡Puedes acompañar con un ensalada fresca!