Es inevitable que por más cuidado que tengamos con nuestros peines y cepillos, estos vayan tomando un color desagradable, sobre todo en la base de las cerdas. Para dejarlas impecables, existe una solución casera bastante sencilla.
Sigue este procedimiento:
1.- Coloca en un envase un litro de agua caliente.
2.-Agrega una taza de cloro para lavar ropa.
3.-Mete en esa solución el cepillo o peine ya limpiado previamente, es decir, retira todo los cabellos que pueda tener. Las cerdas deben quedar totalmente sumergidas.
4.- Deja el cepillo o peine sumergido toda la noche.
5.- A la mañana siguiente verás que tu cepillo o peine luce como nuevo. Retira bien cualquier rastro de la solución y deja secar el cepillo al sol.