Clonar una tarjeta y sacar dinero de la cuenta de cualquier usuario, es algo cotidiano en la actualidad. Basta con copiar la información que aparece en la banda magnética con unos aparatos pequeños que casi son imperceptibles.
Por esta razón, lo ideal es que no pierdas de vista tu tarjeta en el momento de pagar en un restaurante, tienda, supermercado, cine, etc. Debes estar pendiente del punto por el cual la están pasando porque inclusive, se han detectado establecimientos e incluso cajeros automáticos, desde donde se han clonado tarjetas de forma recurrente.
Si te tocó entregar la tarjeta o entrar a un cajero que tiene un aparato que ha copiado la información de tu banda magnética; el delincuente, de igual manera, necesita tu clave. Por esto, la publicidad y las campañas educativas son tan categóricas en insistir que NO debes teclear tu clave frente a ninguna persona, incluso debes tratar de colocarte de modo que no pueda verse, ni siquiera desde el techo, pues también se han comprobado cámaras –que simulan ser de seguridad- colocadas para grabar al cliente pulsando su clave.
Independiente de que algunos bancos te exijan que la estés cambiando todo el tiempo, hay que tapar el teclado cuando la digites, sin ninguna pena.
Lo usual es que, si la persona que clonó la tarjeta no tiene tu clave, pudo realizar el fraude a medias.