Los sueños se producen como resultado de un proceso que involucra a los recuerdos. Muchas veces creemos que no hemos soñado y estamos equivocados porque todos los días se produce este fenómeno en los seres humanos. Existe una gran variedad de fórmulas que se pueden emplear para recuperar esta información tan valiosa, pues son una fuente de conocimientos acerca del presente y del futuro.
1. Puedes beber la mitad de una vaso lleno de agua antes de ir a dormir y mientras piensa muy concentrada “mañana podré recordar mis sueño”, si te levantas al día siguiente y no recuerdas, bebe la otra mitad y piensa "Recuerdo mis sueños, ahora y a lo largo del día."
2. Coloca una taza con agua junto a tu cama y justo antes de dormirte mójate los dedos y pásalo por tu cuello, luego pásalo por la frente en la zona del tercer ojo, todo esto combinado con la afirmación de recordar tus sueños. En la mañana siguiente repite esta misma rutina.
3. Relaja tu cuerpo al acostarte y trata de que la columna esté recta, tu mente debe estar tranquila y receptiva, a su vez reza y pídele ayuda al guía de tus sueños para que te ayude.
4. Si no hay manera de que recuperes tu sueño, cambia la posición que tienes en la cama y así se comenzaran a aparecer esas imágenes que se presentaron.