5) El termostato no funciona: Para desmontarlo se debe esperar a que el agua del circuito esté fría. Este suele estar localizado en el punto más alto del circuito, por lo cual al abrir apenas fluirá agua. Una vez extraído el termostato del alojamiento, debes introducirlo en agua fría para comprobar su funcionamiento.
Se debe calentar el agua y medir su temperatura con un termómetro. Si al alcanzar unos 85/90 grados el termostato no abre, es señal de que se ha estropeado y debes sustituirlo por uno nuevo.
6) Oxido en el circuito de refrigeración: La presencia de óxido en el circuito es detectable, generalmente, por el color que toma el líquido refrigerante. Es importante que conozcas el color original del refrigerante que usa tu carro, de modo que ante cualquier alteración detectes que algo anda mal. Sin embargo, el circuito puede estar obstruido sin que se pueda apreciar.
Si no se encuentra otra causa de calentamiento, vacía el circuito recogiendo todo el líquido para observar su color. Si aparecen restos de óxido, llénalo con agua y métele aire a presión para que se formen borbotones que remuevan el sucio. Si es necesario puedes utilizar un aditivo desincrustante. Luego, vacíalo de nuevo, lava con agua limpia todo el circuito, vacíalo otra vez y, por último, vuélvelo a llenar con el refrigerante que recomiende la casa fabricante de tu vehículo.