La técnica del tatuaje se remonta a la edad de piedra y actualmente nos damos que cuenta de que ésta no se ha desvanecido al pasar de los años, llama la atención el hecho de que son jóvenes quienes en su mayoría deciden realizarse este tipo de modificaciones en su cuerpo sin tomar en cuenta que esta moda puede traer consigo una serie de complicaciones que afecta la integridad de la piel.
Al optar por un tatuaje es primordial estar seguro de lo que se quiere ya que la pieza que elijamos nos puede acompañar por muchos años o en su defecto para toda la vida, es muy común encontrar personas que en su etapa adulta digan arrepentirse de haber tomado esa decisión que en algunas ocasiones es motivada por la aceptación en determinados grupos, la necesidad de experimentar o el deseo de sentirse diferente ante los demás.
El arrepentirse de un tatuaje no es cosa de dos o tres personas, es más común de lo que cualquiera podría imaginar y más cuando las razones de éste fueron equívocas, ya en la etapa adulta las personas parecen sentir vergüenza al exhibir esta pieza, algunos se sienten aburridos y otros ya maduraron, lo cierto es que ante esta situación comienzan las dudas de cómo eliminar esta marca, antiguamente existían diferentes métodos que permitían quitar el tatuaje, éstos podían ser muy dolorosos y en algunos casos podían dejar cicatrices, los más utilizados fueron la dermoabrasión y la salabrasión técnicas que consisten en remover el pedazo de piel en donde está ubicado el tatuaje con dispositivos que la raspa hasta que sangre para luego colocar sal con el fin de absorber el resto de la tinta, sin embargo, la ciencia todos los días avanza y encontramos El Láser de Neodimio-Yag Q-Switched que actualmente es uno de los elementos que garantizan un resultado optimo.
El Neodimio-Yag Q-Switched es un láser para el tratamiento de lesiones vasculares superficiales, tatuajes y lesiones pigmentadas benignas, éste emite una luz cuya energía es absorbida por el pigmento sin dañar la epidermis, la cual se convierte en calor lo que produce una fragmentación de las moléculas de tinta que digeridas por unas células llamadas macrófagos las dispersan haciéndolo desaparecer.