Valor nutricional innegable
Ahora bien, aunque las espinacas no aporten un valor tan significativo en hierro y no nos hagan tan fuertes como Popeye el marino, es innegable su valor nutricional en la dieta de las personas de cualquier edad. Y es que las espinacas además de su contenido en hierro –modesto, pero existente-, poseen nutrientes como: potasio, calcio, fósforo, sodio, magnesio, Zinc, vitamina C, Vitamina B2, vitamina B6, Vitamina A, Vitamina E, ácido fólico y Niacina.
No en vano se le reconoce a su consumo mejoras en el sistema circulatorio, por su capacidad de ayudar a controlar los niveles de colesterol, la arterioesclerosis, la hipertensión y los ataques al corazón.
Eso sí, no deben consumirla quienes padezcan de cálculos renales, gota, artritis u osteoporosis, pues su contenido en oxalatos, en combinación con otros minerales, impide la absorción adecuada de éstos y, en consecuencia, el correcto funcionamiento de ciertos órganos.
Algunas ideas para prepararlas
Fuente de información
• Periódico Público de España
• Periódico El País de España
• Journal of Agricultural and Food Chemistry