Un camino sencillo a la meditación
No necesitas sumarte a un grupo budista para meditar, puedes hacerlo de esta forma:
1.- Busca un lugar tranquilo y silencioso en casa donde puedas estar en paz y donde nadie te perturbe.
2.-Coloca música de fondo. Si se trata de sonidos naturales, más específicamente que te evoquen una corriente de agua o un río, podría ser mejor.
3.- Busca una posición que te permita estar cómoda. Puedes sentarte sobre una superficie suave con la espalda recta y con las piernas cruzadas como un indio. También puedes acostarte boca arriba.
4.- Cierra los ojos
5. -Respira, inhalando y exhalando el aire lentamente.
6.- Mentalmente, comienza a contar de manera regresiva del 20 al 01, una y otra vez. Si pierdes la concentración, comienza nuevamente, tantas veces como sea necesario.
7.- A la par de la respiración y la cuenta regresiva, trata de escuchar los latidos de tu corazón.
8.-Imagina una hermosa flor e intenta fijar tu pensamiento en ella.
9.- Al cabo de unos minutos, estarás muy relajada, pero trata de no dormirte sin mantenerte alerta. Es un poco difícil al principio, pero con el tiempo lo lograrás.
Puedes comenzar realizando esta rutina por 10 minutos, hasta que sientas que puedes hacerlo por más tiempo. La frecuencia y la disciplina es lo que te permitirá alcanzar ese estado de concentración, relax y de no pensamiento que permite la meditación. Al pasar del tiempo podrás ver las bondades de esta práctica en ti.