¡Te pasa a ti, me pasa a mí, nos pasa a todos! Acabar con la violencia familiar es necesario para poder garantizar el cumplimiento de los derechos humanos.
Hay que encender la voz de alarma. Una de cada diez mujeres en Venezuela es víctima de este tipo de abuso. Es hora de decir Alto y marcar los límites para evitar que estas agresiones tengan consecuencias irreparables.
La violencia domestica no sólo se refiere a la agresión de tipo física, sino también verbal y psicológica. Por muchos años se mantuvo como un tema tabú, pero ahora son tantos los casos, que éste se ha convertido en un problema social, por lo que se han creado instituciones que apoyan a la mujer violentada.
Es importante que sepas que la única manera de impedir ser violentada por tu pareja es incluyendo familiares, amigos, médicos, psicólogos, abogados, trabajadores sociales o policías. A su vez, debes acudir a instituciones gubernamentales y organizaciones no gubernamentales que brindan asistencia y asesoramiento especializado para estos casos.
Debemos hacer algo para ponerle fin a los ciclos de violencia, ellos no terminan solos. No tengas miedo, cuida de ti y de tus hijos. Tienes derechos.