Resulta difícil poder hablar de una paz plena y completa, siempre en nuestro día a día existirán factores que atenten contra ella. Personas con problemas personales, gente envidiosa, problemas en el trabajo, presiones económicas, un sinfín de razones que atentan contra la estabilidad general de nuestras vidas.
Nuestro hogar es más que un lugar de descanso, es el templo en el que nos acomodamos para convivir, compartir y soltar cualquier tipo de presión que hayamos adquirido en el transcurso del día, por eso debemos hacer lo posible para mantener la armonía y la paz en este ambiente.
¿Cómo lo hacemos? Debes recordar que la mejor manera de atraer la paz a tu hogar es manteniendo la paciencia y el amor por los miembros de tu familia.
Consejos
• La casa debe estar siempre ordenada. El orden no debe estar presente sólo en la limpieza sino en su ubicación de los objetos.
• El salón principal debe estar despejado y mantener algunas ventanas abiertas para que fluyan las energías y permitiendo así la entrada de la luz solar que es una energía vital para nuestras vidas.
• Puedes mantener algún aromatizante con olor fresco o velas aromatizantes colocadas sobre un bol con agua.
• En el baño y en la habitación es recomendable tener flores y pétalos de rosas.
• Debajo de la cama puedes colocar un vaso con agua para que mientras duermes descargues todas las energías negativas absorbidas durante el día y así puedas comenzar un nuevo día.
• En la entrada principal coloca una alfombra debajo de la cual ubicarás una pequeña corona de flores retener las malas vibrar de los alrededores.
Ritual: es muy sencillo y práctico
Materiales:
• 1 vela blanca
• Aceite o agua de rosas
• Fósforos de madera
Procedimiento:
Primero debes frotar tus manos hasta que logres el calor y luego carga la vela con tu energía, siempre visualizando un ambiente de paz y armonía. Baña la vela con el aceite o el agua de rosas y enciéndela con los fósforos de madera. Mantenla prendida hasta que se consuma en su totalidad.
Este ritual se debe realizar una vez en la mañana o en la noche para así impulsar esas energías que generen paz en nuestro hogar.