Desempolvarlos, airearlos, el estante ideal para colocarlos… Son algunas de las asociaciones que se suelen hacer con los libros en su formato tradicional en estos tiempos, sobre todo cuando se piensa en que la tecnología ha avanzado a pasos agigantados y todo se achica. Justo, en este contexto surgen los E-Readers o unidades de almacenamiento virtuales de libros con los que se pone fin a esos problemitas de espacio y mantenimiento, además de brindar la comodidad de llevarse la biblioteca a donde sea.
E- Ink o Tinta electrónica
El primer aspecto que salta a la mente cuando se habla de lectura de archivos digitales suele ser el cansancio ocular que producen los monitores y las mismas pantallas de los equipos móviles como los blackberrys. Pues la buena noticia es que con los E-Readers no sucede esto, gracias a la llamada E- Ink o Tinta Electrónica.
¿Qué es la E-Ink? Se trata de una nueva tecnología aplicada a las pantallas de los E- Readers que produce una imagen estable muy cercana a la que se tiene al leer en papel, con alto contraste y alta resolución.
Posible resistencia
Muchas personas todavía se aferran al papel en un intento por no dejar de lado la seguridad de poseer el libro físicamente. Quizás estos son los principales detractores del E-Reader. Y es que aún en estos días se asocia lo virtual con lo efímero.