La sal es una excelente aliada en la limpieza, te decimos cómo:
Limpiar aureolas: Las aureolas blancas en una mesa producto de platos mojados o calientes pueden ser eliminadas sobando con los dedos una suave pasta hecha con aceite de comer y sal. Déjala reposar unas dos horas antes de limpiar.
Cafeteras relucientes: Para remover el amargo de las cafeteras o filtros, al momento de filtrar o hervir el agua agrega 4 cucharadas de sal.
Hornos sin grasa: El vinagre con sal absorbe el olor a comida quemada de los hornos y estufas. Rocía con esta mezcla el horno y los quemadores mientras están calientes, cuando se sequen remueve los restos de sal con un cepillo rígido o un trapo.
Plata sin brillo: Para limpiar la plata y obtener brillo, frótala con sal antes de lavarla.
Limpia las manchas secas de huevo: La sal también hace que los platos se limpien fácilmente cuando se ha servido huevo. Esparce la sal en los platos después de haber terminado de comer y verás como facilitará su limpieza.
Ollas de cobre: Para remover las manchas de las ollas de cobre, agrega la sal sobre las áreas manchadas y frótalas con un trapo humedecido con vinagre.
Elimina la grasa de tus ollas: Para sacar la grasa fácilmente de las ollas de acero, coloca un poco de sal en la olla y luego límpiala con papel.