El climaterio, la menopausia y la menstruación son procesos de nuestra propia biología. Algunas de nosotras, “sufrimos” la menstruación, mientras que otras ni se enteran.
Millones de veces, a lo largo de nuestra vida, deseamos que llegue el momento de no tener la menstruación, pero al mismo tiempo, tampoco queremos llegar a la menopausia, que es a fin de cuentas, una parte natural de nuestro proceso del envejecimiento.
Cuando estamos cerca de los 45 años, comenzamos a sentir ciertas molestias, que en la mayoría de los casos, no se relacionan con la menopausia.
A pesar de que el síntoma que determina su presencia es la interrupción total de la menstruación, hay otros cambios e indicios que pueden comenzar varios años antes y que no necesariamente se presentan todos. Estos pueden ser: insomnio, latidos cardíacos fuertes o acelerados, sofocos, sudores nocturnos, sequedad vaginal, incontinencia, cambios de humor, dificultad para concentrarse. Todos estos síntomas se producen porque los ovarios van disminuyendo la producción de estrógenos y progesteronas. Así que es esa etapa previa al cese total de dichas hormonas lo que se conoce como climaterio y la posterior, es la llamada menopausia.
El proceso
Los ovarios son dos glándulas ubicadas en el útero y que producen estrógeno desde la pubertad hasta la menopausia. El estrógeno, se produce durante todo el ciclo menstrual y promueve el grosor del revestimiento del útero (endometrio) cada mes.
Alrededor del día catorce del ciclo menstrual, se libera un óvulo de uno de los ovarios. Después de la ovulación, aumentan los niveles de progesterona. Si el óvulo no se fertiliza, disminuyen los niveles de estrógeno y progesterona, lo que funciona como señal de que debe desprender su revestimiento. Esto es lo que conocemos como nuestro período menstrual.
En algún momento, los ovarios dejan de producir suficiente estrógeno como para aumentar el grosor del revestimiento del útero, se vuelven menos funcionales. Por esta razón, producen menos cantidad de hormonas originando síntomas diferentes en cada mujer.