¿Alguna vez has conocido a una persona que aparenta tener menos edad de la que realmente tiene? O a la inversa que su apariencia es de una persona mayor. No todos envejecemos de la misma manera y es que la vida no pasa factura a todos por igual.
Bajo esta lógica podemos entender que el envejecimiento no es el mismo para todos, cada uno de los tejidos, órganos y sistemas envejecen a un ritmo diferente y sentir el paso de los años, no deja indiferente a nadie.
Al crecer todos tenemos la conciencia clara de que envejeceremos, pero pocos sabemos cuáles son los factores que provocan la aceleración de este proceso.
Edad cronológica, biológica y aparente
“El envejecimiento se asocia a muchas enfermedades crónicas y degenerativas como son la osteoporosis, la artritis y las dolencias cardiovasculares, entre otras. Para prevenir este tipo de padecimientos es importante conocer la edad biológica y físicamente la edad aparente, pues de esta manera descubrimos nuestra verdadera edad, para que así a tiempo, podamos hacer los cambios necesarios en nuestro estilo de vida y así mejorar la calidad y duración de la misma”, explica la doctora Eva de Abreu, médico estético de Dermacare.
Está claro que la edad cronológica es la edad de cada persona marcada por el tiempo transcurrido desde su nacimiento. Esta edad en nuestra sociedad te permite saber cuándo comienzas a estudiar, trabajar o jubilarte. Pero, como se siente esa persona y lo que aparenta en edad es otra cosa totalmente.