El tomate es una de las frutas más tradicionales y más utilizadas en la cocina. Con él se pueden hacer infinitos platos, es uno de los ingredientes básicos en las ensaladas y puede utilizarse para acompañar pastas, pescados, arroz blanco, etc.
El tomate es un alimento rico en potasio, vitaminas A y C, minerales como fósforo, calcio, magnesio, manganeso, zinc, sodio, hierro y cobre. Los últimos dos también intervienen en la formación de glóbulos rojos, y el licopeno es capaz de proteger contra enfermedades cardiacas y el cáncer.
A su vez, proporcionan una alta resistencia a las infecciones, es antiinflamatorio y cicatrizante. Es capaz de rebajar la presión arterial y se ha comprobado que elimina el plomo de la sangre eficazmente.
Propiedades beneficiosas
Aparte de ser un alimento muy versátil, el tomate también presenta otras propiedades beneficiosas para el organismo de las personas. Éste actúa como refrescante y calmante ante quemaduras solares, es remineralizante, desintoxicante y purifica el hígado, entre otras cosas. Además, el tomate tiene un gran poder antioxidante por su característica desengrasante, por lo que es bueno para el tratamiento del acné, de allí que se hayan creado mascarillas para eliminar las espinillas. Previene, retrasa y aminora el proceso de oxidación celular que se produce interna y externamente.