Estar delgado siempre es tema de interés para las mujeres y cada vez más hombres en nuestro país. Siempre estamos tentados a adelgazar a como dé lugar e incluso somos capaces de comer alimentos de forma monótona, eliminar los sólidos, sobrecargar el cuerpo con proteínas o tomar pastillas adelgazantes y todo sin saber los efectos que puedan tener en el organismo.
Esos regímenes alimenticios que prometen resultados rápidos y a corto plazo son conocidos como DIETAS FAD. No son dietas personalizadas según los requerimientos nutricionales de cada persona, sus preferencias, sus patrones económicos o socio-culturales y no son dietas indicadas por especialistas en nutrición. Sus consecuencias a largo plazo son muchas veces perjudiciales y su mantenimiento se hace muy difícil.
Duras consecuencias
El seguimiento de este tipo de dietas puede traer diversas consecuencias para las personas. La más común es el efecto rebote, que luego de pasar días comiendo pocas calorías, al volver a la rutina alimenticia suelen ganarse esos kilos perdidos y a veces hasta más. Con estas dietas, no solamente se pierde grasa, sino también agua y masa muscular.
En el caso de las pastillas adelgazantes, éstas tienen efectos secundarios al corazón y los vasos sanguíneos y a la salud en general como fácil agotamiento, gastritis, diarreas, ansiedad, etc. Últimamente han surgido unas dietas hiperproteicas que no son aptas para todos, porque el exceso de proteínas puede causar daños irreversibles en los riñones y el hígado, en especial en aquellas personas que sufren de hipertensión arterial o de diabetes; además de esto las proteínas de origen animal suelen estar acompañadas ,en mayor o menor medida, de grasas saturadas y de colesterol que pueden elevar el colesterol en la sangre y con esto aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular.