La idea de la decoración minimalista es resaltar las líneas geométricas y, por ende, el arte mínimo. Su concepto, consiste en conjugar las líneas geométricas puras y los colores neutros en un ambiente agradable para la vista. Con un gran equilibrio entre todos los componentes de los distintos espacios.
Este estilo tiene muchos años de plena actualidad en el mundo de la decoración. Sus líneas rectas, la limpieza de sus diseños y el predominio del color blanco siguen ganando seguidores. La mezcla de este estilo con toques de color, hace que los ambientes ganen en color y protagonismo.
Blanco protagónico
El color blanco siempre es el protagonista, pero sobre él se pueden aplicar diferentes colores para crear un efecto de profundidad, definir distintos ambientes o dar ese toque de color para romper con la monocromía que a veces caracteriza al estilo minimalista.
Las tonalidades que se utilizan para este estilo de decoración, deben ser siempre neutros. Pero asimismo, también abarca el negro. Por ningún motivo, puedes utilizar dentro del minimalismo los colores fuertes o muy vivos.