Actualmente los implantes de relleno están muy de moda y a pesar de que se están utilizando desde hace muchos años en el ámbito de la dermatoestética, han venido presentando un alto porcentaje de complicaciones y de efectos no deseables en un cierto porcentaje de pacientes, ocasionado fundamentalmente por el uso de materiales inadecuados.
¿Qué son los implantes de relleno?
Los implantes de relleno son productos que generalmente conforman cierta densidad. En la mayoría de los casos, son geles y moléculas entre cruzadas que permiten darle densidad al producto para rellenar un surco que ha perdido su morfología normal a consecuencia de una merma en el colágeno.
Los implantes de relleno son una buena opción dentro de la dermatoestética, siempre y cuando sepamos elegir el producto que se va a utilizar. Lo ideal es utilizar productos reabsorbibles, biodegradables, que no representen un agente extraño para la piel y que obviamente, sean administrados por manos especialistas y experimentadas.
Los implantes de relleno son una excelente opción en el tratamiento integral de las arrugas de la piel.
¿Dónde se pueden colocar los implantes de relleno?
La aplicación de implantes de relleno se puede emplear a nivel facial y corporal. El área más frecuente para su aplicación es a nivel facial.
Generalmente, se aplican en los surcos que van de la nariz a la comisura de los labios, los llamados surcos nasogenianos, en las comisuras labiales y en el entrecejo.
Una solución para el acné
Este tipo de procedimiento se utiliza como complemento para tratar el acné. Previo a la aplicación del implante o relleno con productos químicos, se realiza un procedimiento láser o una dermoabrasión, para mejorar la textura de la piel.