¡Caramba! Tanto insistió mi amiga Maïté Domec, reconocida fotógrafa franco-venezolana hoy internacional, en que armara una charla, sobre la unificación de criterios en cuanto al ceremonial de bodas religiosas se trata, que me senté pues hace un par de meses a estructurarla, hasta que lo logré.
Mi amiga sufría tanto con esos eventos, tan importantes para la vida de todos, porque la gente, además de nerviosa, no sabía cómo arreglar el caos y los protagonistas no entendían cuáles eran sus roles y funciones durante el acto en sí.
Empezamos por unificar criterios que tienen vigencia en Venezuela, incluso varían de una región a otra, pero vinculándolos con los usos y costumbres de otros países, así como libros de historia, ceremonial y protocolo que tenía en mí haber.
La charla perfecta
Así pues, estructuramos entre ambos una corta charla, sobre este tema que nos ha resultado un éxito. Tenemos ya diez patrocinantes que nos dan una plataforma para lograr el objetivo deseado: calmar a los novios, con la ayuda de familiares cercanos y amigos íntimos que ayudarán durante todo el desarrollo de la ceremonia.
En ella, por ejemplo, explicamos cuáles son las funciones de cada uno de los miembros del cortejo, quién se ubica dónde, quién hace qué y en qué momento. Por ejemplo, ¿Ud. sabía que quien entrega las alianzas a los novios es el padrino del novio? ¿Qué hacer cuando alguna de estas piezas se pierde? ¿O quién acomoda el vestido y la cola del vestido de la novia es la madrina?