Donatella Versace ha sabido perfectamente como elevar el nombre de la marca Versace y convertirlo en sinónimo de lujo, modernidad y exquisito estilo de vida. En esta oportunidad ha tomado este legado y lo ha llevado mucho mas allá con la creación de Vanitas de Versace, perfume que promete convertirse en uno de los grandes éxitos del año.
“Vanitas significa vanidad, el más femenino de los pecados”
Para esta creación Donatella ha seleccionado la mágica flor de Tiaré por la leyenda y simbolismo que en ella encierra (esta flor suele ser utilizada por las mujeres polinesias sobre su oreja derecha para indicar que están disponibles sentimentalmente y sobre la izquierda si su corazón ya tiene dueño).
Tiaré es la gran protagonista y corazón de Vanitas de Versace, realzada por elementos puros combinados con gran armonía como lo son las notas frescas de la lima y la fresia. La haba tonka y la madera de cedro, le dan un toque amaderado al fondo de esta fragancia, en la que ha sido cuidado hasta el más mínimo detalle para convertirla en un verdadero suceso.
Haute Couture en vidrio
Su frasco de es un guiño a la alta costura de la marca. Al igual que el hombro desnudo de una mujer, el cristal dibuja con sensualidad un detalle en su costado con delicadas líneas de metal dorado. En su tapa ligera y transparente aparece una hoja de hiedra grabada que también está presente en el empaque con una combinación de dorados brillantes y opacos.
Para la imagen de Vanitas de Versace la súper modelo americana Lindsey Wixson posa con una actitud soberbia y elegante, un maquillaje súper sensual y su hombro desnudo armonizan con el concepto del frasco.
En conjunto da vida al mundo Versace, un mundo etéreo y pleno de lujo donde la belleza y la vanidad no son un pecado, son un sello personal.