









A pesar de ser ésta una tradición de origen nórdico, se ha introducido con mucha fuerza en nuestro país, logrando que niños, jóvenes y adultos lleven a cabo distintos ritos, con el objeto de pedir deseos.
El 21 de diciembre fue la fecha escogida para este especial momento porque se celebra el solsticio de invierno, momento en el que la tierra se encuentra más distante del Sol. Durante este día debemos estar atentos para invocar las bendiciones especiales.
Muy temprano en la mañana abre todas las puertas y ventanas de tu casa para darle la bienvenida al Espíritu de la Navidad. En esta ocasión puedes recibirlo diciendo"Bienvenido seas Espíritu de la Navidad, en mi casa y mi corazón".
Recuerda antes de esta fecha limpiar bien la casa y luego encender un incienso. Por la noche, prepara una cena con tu familia como preludio para esta ocasión especial.
Antes de sentarte a la mesa debes meditar sobre tus deseos más anhelados pero lo más importante es que antes de disponerte a presentar tus deseos al Universo, pidas perdón por todas las faltas reconocidas y por las que no reconoces.




