









Muchos han anticipado que los Mayas plantearon que el 2012 sería el fin del mundo como lo conocemos. Los profetas modernos auguran que un agujero negro en el centro de la galaxia al alinearse con el sol romperá el equilibrio, y éste último arrojará una gran cantidad de partículas.
Uno de los escritores que apoya la teoría apocalíptica es Lawrence E. Joseph, quien en su libro Apocalypse 2012, evalúa la probabilidad de una catástrofe en la referida fecha. Ante el temor que se cierne sobre el asunto, expertos dan nuevas luces más optimistas en relación al tema.




