El 6 de febrero de este año coincide con la primera noche de luna llena del año y del día 15 del primer mes del calendario lunar chino, fecha en la que se celebra la Fiesta de las Linternas. Con esta festividad, terminan las celebraciones de la llegada del Año Dragón de Agua y marca el fin de la Fiesta de la Primavera, la más importante de China. Es una ocasión para compartir e incluso para renovar las energías del amor.
La festividad recibe su nombre porque el gigante asiático se ilumina con millones de faroles rojos con forma de animales mitológicos, en especial de dragones por ser este su año.En esta noche de luna llena, los coloridos faroles son hechos de seda, papel o incluso vidrio. El farol más común es característico por su color rojo y su forma circular, aunque actualmente se pueden ver de todos los tonos, formas y estilos.
Una costumbre muy importante de la Fiesta de los Faroles es la adivinación de los acertijos propuestos por los propietarios de los faroles. El visitante que halle la solución del acertijo, obtendrá un pequeño detalle. Esta práctica se ha convertido en algo muy popular entre la sociedad china, ya que es un ejercicio que apela a la sabiduría.
Según las tradiciones, es costumbre además comer junto a sus familiares los Yuanxiao, albóndigas hechas de harina de arroz glutinoso con relleno dulce.
De origen ancestral
De acuerdo con las leyendas chinas, en el día de primera luna llena del año, los antepasados participaban en representaciones y diversiones mientras ofrecían sacrificios a la diosa de gusanos de seda. Cuando caía la noche, se colocaban antorchas y candelas en sus patios y huertos para iluminar gusanos de seda y expulsar los ratones, con el fin de lograr una buena cosecha.
Existe otra leyenda que señala que durante un temporada invernal un ministro del emperador Hanwu (140 AC-87 AC), Dongfangshuo, se encontró en el jardín imperial con una dama de honor, llamada Yuanxiao, que deseaba suicidarse lanzándose al pozo, porque desde que entró en el palacio imperial no se había reunido ni una vez con sus padres.