










Ya veremos que la gran mayoría de mezclas, si son tragos, se sirven en la clásica copa de cóctel y, si son largos en los vasos tumbler o collins. Pero hay muchos más.
Te decimos los más utilizados:
Copa de cóctel. Es una copa de diseño elegante y que se adapta muy bien a la mano. Tiene una capacidad aproximada de 120 ml y al tener la boca ancha permite también ser decorada. Al presentarla, se debe tomar por el asta.
Copa de champagne o de cava tipo tulipán. De diseño alargado y estrecho, lo que permite mantener las burbujas durante más tiempo, evitando la pérdida acelerada del gas. Tiene una capacidad de unos 150 ml aproximadamente.
Tipo platillo la copa tradicional para servir el champagne. Es una copa abierta, perfecta para los brindis y para cócteles que contengan mucho hielo picado. Tiene una capacidad de unos 150 ml.
Copa de balón o globo. Copa de aspecto sólido y con el borde ancho para permitir respirar bien los vinos o licores que pongamos dentro. Es muy versátil y tiene una capacidad entre 250 a 300 ml.
Copa Flauta. Tiene una capacidad de 180 ml y es muy usada también para servir cava o champagne. Alta y estrecha evita la pérdida rápida del gas que contienen ciertas bebidas.




