Gratamente nos sorprendió saber que esos deliciosos quesitos de cabra que estábamos degustando, y que además contaban con una simpática presentación, eran de factura nacional, dado que gracias a sus características perfectamente podrían pasar por cualquier exquisitez traída del exterior.
Ideales para darle ese toque de especial sabor a tus ensaladas y recetas. Estamos seguras que Ananké será ese secreto envidiable de tus platillos y tu compañero ideal de tus faenas culinarias.
Pero, ¿son realmente venezolanos? ¿Quién los hace? ¿Cuál es su origen?
Sí, esta riquísima creación nace de la inquietud de dos emprenderoras venezolanas quienes en su afán de darle un giro a sus vidas fundaron Lácteos Ananké.
La idea nació de un viaje a Mérida, pero la tarea no fue sencilla. En su andar tuvieron que viajar a “Nappa, California para aprender del metier, tomando cursos, recibiendo infinita información para el manejo óptimo, recetas y fórmulas para llegar al quesito ideal”. También compraron cabritas, pero sin mucha suerte, hasta que conocieron a un “maestro quesero” que las orientó hasta que lograron producir los quesitos que hoy conocemos.