La obesidad se ha incrementado a nivel mundial, afectando a mujeres de todas las edades. Esto genera un grave problema de salud, debido a que el sobrepeso da pie a enfermedades cardiacas, hipertensión arterial, diabetes, artropatías, problemas dermatológicos, entre otras.
Ante esta situación han surgido diversos tipos de tratamiento: el dietético, el farmacológico, el entrenamiento físico, la psicoterapia y el quirúrgico.
Ahora bien, una de las novedades más recientes consiste en colocar una esfera de silicona a nivel del estómago. El proceso se hace a través de una gastroscopia. La esfera se llena con una cantidad de 500 y 700 mililitros de solución salina. A esto se le ha llamado el método del “balón intragástrico”. Este procedimiento está indicado en pacientes con un índice de masa corporal superior a 30 kilogramos, es decir, que ya están considerados en estado de sobre peso.
El balón intragástrico, más popularmente conocido como balón gástrico, parte en realidad del principio de que al crear un efecto constante de llenura a nivel estomacal, se da lugar a una pérdida de peso, porque la persona disminuye la cantidad de alimentos que consume al sentirse saciado.