Cartier de Lune es el primero de una colección de fragancias que prometen un embelesamiento floral, en esta ocasión se trata de una fantasía nocturna protagonizada por la naturaleza y la gracia de los astros.
Una multitud de flores blancas recogidas al borde de una noche de cielo deslumbrante de dulzura, es una fragancia que atrapa lo etéreo, como adentrándose en la naturaleza al caer la noche cuando la belleza de un cielo estrellado sirve como marco perfecto para dejarte seducir por cada fase de una hermosa luna.
Cartier de Lune despierta con frescas notas de bayas de enebro y pimienta rosa, su corazón resuma un bouquet de delicadas flores como la rosa silvestre y el lirio del valle combinados con notas de madreselva y enredaderas. Todas ellas refrescadas por la noche, desnudas y totalmente desligadas de la luz del sol, sorprendidas por el reflejo de un cielo a contraluz. Un sutil fondo de cedro y almizcles le aporta el dulzor de una caricia sobre tu piel.
Su frasco se impone por su elegancia muy al estilo Cartier, en él sus paredes de cristal están revestidas por una estela color cristal de roca lunar y su tapón dibuja un eclipse hechizado de maravillas.
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